UVE Valoraciones, sociedad de tasación homologada con más de una década de experiencia en el sector inmobiliario, acaba de hacer público un informe en el que analiza la evolución reciente de las transacciones de viviendas por parte de extranjeros y no residentes, un análisis clave en un país considerado potencia turística. Los extranjeros residentes y no residentes compraron un 19,5% del total de viviendas en España durante el primer trimestre de 2023, según el MITMA. Además, el 94% de personas que no residen en el país y compran vivienda en España son extranjeros, pero en el caso de las compras de los residentes en España los extranjeros son el 12% del total.

La crisis inmobiliaria y financiera vividas entre 1996 y 2014 redujo considerablemente las compras de viviendas por no residentes, hasta llegar a mínimos en 2010 de 16.000 viviendas por año. Pero desde finales de 2012 se comenzó una recuperación progresiva, que alcanzó su máximo en 2018, con cerca de 50.000 viviendas por año y muestra un leve retroceso en 2019. El confinamiento tuvo un efecto negativo en las compras, pero la reacción fue muy intensa y en 2022 se alcanzaron las 68.872 viviendas al año, con una leve corrección a la baja en los dos últimos trimestres.

En el caso de los extranjeros residentes, la crisis también redujo considerablemente las compras de viviendas por extranjeros residentes hasta mínimos, en 2008, de 18.200 viviendas por año. Y en 2014, se inicia una recuperación progresiva, hasta alcanzar su máximo en 2018, cercano a las 57.800 viviendas al año, para después, retroceder levemente en 2019. En confinamiento tuvo un efecto algo menor en las compras, pero la reacción fue también muy intensa y en el primer trimestre de 2023 se llegaron a alcanzar las 71.500 viviendas al año. Así, la evolución es muy semejante al del conjunto de España.

“Una de las mejores noticias inmobiliarias tras el confinamiento ha sido la vigorosa recuperación de las compras de extranjeros y, especialmente, la gran recuperación de las compras de los no residentes que supusieron el 9,3% del total de compras de vivienda en el primer trimestre de 2023. La cifra de ventas acumuladas en los últimos doce meses por los no residentes alcanza el total de 66.295 viviendas, cantidad nada despreciable teniendo en cuenta que nuestra producción anual de nuevas viviendas ronda las 110.000”, explica Germán Pérez Barrio, Presidente de UVE Valoraciones.

 

Ingleses, alemanes y franceses, los principales compradores

Reino Unido es el principal inversor en nuestro país, representando el 9,5% de las compras. A ellos le siguen los alemanes (7,48%), los franceses (7,23%), los marroquíes (5,39%), los italianos (5,37%) y los rumanos (5,36%). Esta distribución muestra la mezcla de compradores de países con rentas altas, probablemente de avanzada edad y en situación de jubilación y compradores de países emigrantes, más jóvenes. A esto hay que añadir los compradores que buscan en España seguridad y que compran un refugio por si tuvieran que abandonar su país.

El efecto del Brexit, además, se trata de un hecho negativo en las decisiones de compra de los ciudadanos de Reino Unido que, de duplicar el porcentaje del siguiente país en cantidad de compra, bajó su participación de manera drástica. También es notable el creciente aumento en participación de Marruecos entre 2016 y 2012 y el reciente incremento de compra por los ciudadanos alemanes.

Al considerar la ubicación geográfica de las compras, Alicante (el 43,8% de las compras las realizan extranjeros), Santa Cruz de Tenerife (34,8%), Málaga (33,5%) y Girona (31,71%), son los destinos favoritos de los extranjeros para adquirir una vivienda en España

“Como pasa en el conjunto de las transacciones de vivienda en España, las de los no residentes muestran tendencia a caer desde una posición extraordinariamente alta, lo que debe interpretarse todavía como una corrección lógica tras un auge extraordinario. El Brexit ha perjudicado considerablemente al sector residencial español, restándole cerca de 5.000 transacciones de viviendas al año. Cualquier medida que ayude a aumentar la confianza de los ciudadanos de Reino Unido sobre sus inversiones inmobiliarias en España tendrá un efecto positivo en el sector”, añade Pérez Barrio.