✦ La inteligencia artificial y el nuevo contrato de convivencia digital

Doris Seedorf
La conversación sobre inteligencia artificial ha estado dominada por una narrativa centrada en la eficiencia, la automatización y el rendimiento técnico. Sin embargo, en 2026 estamos entrando en una etapa distinta, en la que el verdadero impacto de esta tecnología ya no se mide únicamente por lo que hace, sino por cómo redefine la forma en que las personas conviven en el entorno digital. Ya podemos concebir la IA como un elemento estructural de la vida social, con capacidad de influir en cómo se construyen opiniones, se accede a la información y se toman decisiones.
El foco tradicional en la precisión de los modelos o en la velocidad de procesamiento está dando paso a una reflexión más profunda sobre qué tipo de ecosistemas digitales estamos creando. Los sistemas de inteligencia artificial no operan en el vacío, sino que aprenden de datos históricos que reflejan desigualdades, sesgos y narrativas incompletas. Cuando estos sistemas escalan sin supervisión suficiente, pueden amplificar esas distorsiones, reforzar burbujas informativas o consolidar visiones parciales del mundo. Esto obliga a las organizaciones a ampliar su responsabilidad, ya que no basta con construir tecnología funcional, sino que es necesario entender su impacto social y su papel en la configuración del espacio público digital.
Uno de los grandes avances de la inteligencia artificial ha sido la personalización de la experiencia digital, pero este progreso introduce una tensión relevante. Cuando los sistemas priorizan únicamente la relevancia basada en el comportamiento previo del usuario, existe el riesgo de generar entornos cerrados donde apenas se introducen perspectivas nuevas. El reto no es renunciar a la personalización, sino evolucionarla hacia modelos más completos que equilibren lo que el usuario quiere ver con aquello que puede ayudarle a comprender mejor la complejidad del entorno. Incorporar diversidad informativa, contraste de fuentes y matices en las recomendaciones mejora la calidad del sistema y fortalece la capacidad crítica de las personas.
Durante mucho tiempo, la ética en inteligencia artificial se ha interpretado como un conjunto de principios teóricos o como una respuesta a la regulación, pero en la práctica se está erigiendo como un componente esencial de la arquitectura tecnológica. La transparencia, la explicabilidad y la supervisión humana son elementos que determinan la fiabilidad de los sistemas. Las organizaciones que integran la ética desde el diseño no solo reducen riesgos, sino que construyen una ventaja competitiva sostenible en un entorno donde la información es abundante pero la confianza escasa. La capacidad de demostrar cómo y por qué un sistema toma decisiones se convierte en un factor diferencial clave.
Algunos modelos de IA pueden resultar opacos
Uno de los grandes desafíos actuales es la opacidad de muchos modelos de inteligencia artificial. Cuando una persona recibe una recomendación o una decisión automatizada, no siempre es capaz de entender qué factores han influido en ese resultado. Esta falta de claridad debilita la confianza y dificulta la posibilidad de corregir errores o sesgos. La transparencia, en este contexto, no debe entenderse como una obligación técnica, sino como una condición para la convivencia digital. Permitir que los usuarios comprendan, aunque sea de forma simplificada, cómo funcionan los sistemas con los que interactúan es clave para generar un ecosistema más equilibrado y responsable.
La inteligencia artificial tiene un doble potencial en relación con la esfera social. Por un lado, puede reforzar dinámicas de polarización al priorizar contenidos que confirman creencias existentes. Pero, por otro, puede convertirse en una herramienta para ampliar perspectivas y fomentar el diálogo entre posiciones distintas. El resultado depende del enfoque de diseño. Si los sistemas se construyen únicamente para maximizar interacción o relevancia inmediata, la tendencia a la fragmentación se intensifica. Si, en cambio, se incorporan criterios de diversidad informativa y equilibrio, la IA puede desempeñar un papel relevante en la reducción de tensiones y en la mejora del debate público.
Las empresas tecnológicas ya no pueden limitar su responsabilidad al desarrollo de productos, ya que en un entorno cada vez más mediado por algoritmos también deben asumir un papel activo en la formación de los usuarios. Comprender cómo funcionan los sistemas de inteligencia artificial, qué limitaciones tienen y cómo interpretar sus resultados es fundamental para una interacción saludable con la tecnología. La alfabetización digital es una condición necesaria para evitar brechas de comprensión entre quienes diseñan los sistemas y quienes los utilizan. Cuanto mayor sea esa brecha, mayor será el riesgo de dependencia acrítica o de desinformación.
El futuro de la inteligencia artificial no dependerá únicamente de su capacidad técnica, sino de su orientación hacia el impacto que genera en la sociedad. Cada decisión de diseño contribuye a modelar la forma en que las personas se relacionan con la información y entre sí. Construir una IA con enfoque humano implica asumir que la tecnología no es neutral en sus efectos. Puede amplificar divisiones o puede contribuir a superarlas, puede encerrar a los usuarios en burbujas o puede abrirles a nuevas perspectivas. La diferencia no está en la inteligencia artificial en sí, sino en las decisiones que tomamos al diseñarla, y es ahí donde se define el tipo de convivencia digital que queremos construir.
Revista
Lo + nuevo
✦ Sostenibilidad con rigor: De compromisos ambientales a realidades verificables
El trabajado del verificador se sitúa en un punto que, a menudo, pasa desapercibido: el de convertir los compromisos ambientales en realidades verificables. En un contexto donde la sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para empresas e instituciones, la...
✦ Tras el fin del plazo europeo, la transparencia salarial entra en una nueva fase
El plazo para que los Estados miembros adaptaran a su legislación nacional la Directiva Europea de Transparencia Salarial ya ha quedado atrás. Aunque España todavía se encuentra inmersa en proceso de transposición, el mensaje de Bruselas es claro: la transparencia...
✦ La movilidad que empieza antes del viaje
Durante años, los desplazamientos profesionales se han gestionado como una cuestión esencialmente operativa. Había que llegar a una reunión, mover equipos entre sedes, coordinar una visita comercial o facilitar el acceso al centro de trabajo. Esa lógica sigue siendo...
Lo último
Noticias
Las energías renovables ganan terreno, pero deben acelerar el ritmo para alcanzar el objetivo de 2030
Con una capacidad total instalada de energía renovable de 5,15 teravatios (TW) a finales de 2025, el mundo aún puede reducir la brecha para alcanzar el objetivo de energía renovable acordado a nivel mundial, pero debe actuar con mucha más rapidez. Sin embargo, para...
¿Un algoritmo puede influir en tu sueldo o promoción? Desde el 5 de octubre las empresas deberán informar sobre estos sistemas
Organizar turnos, repartir tareas, evaluar el rendimiento o intervenir en una promoción son decisiones tradicionalmente asociadas con un responsable de equipo. Sin embargo, los algoritmos tienen cada vez más presencia en la gestión diaria de las plantillas. En España,...
ACERTA alcanza el 14,1 % de cuota en I+D+i en España y lidera la rigurosidad técnica con un 98,3 %, según la última Memoria de IMV
ACERTA, entidad de certificación acreditada por ENAC, se ha posicionado como uno de los pilares fundamentales en la gestión y garantía de incentivos fiscales a la innovación en España. Según la Memoria de Informes Motivados (Solicitudes 2024 / Ejercicio Fiscal 2023)...